Vitamina C: Qué es, para qué sirve y dónde podemos encontrarla

Vitamina C: Qué es, para qué sirve y dónde podemos encontrarla

Seguro has escuchado información por todos lados sobre la Vitamina C. Sin embargo, realmente son muy pocas las preguntas que necesitamos hacernos para conocer con precisión los datos más relevantes y útiles sobre este nutriente tan esencial para nosotros.

En primer lugar, debemos mencionar que se comete un gran error al encasillar a la vitamina C como una sustancia que te ayudará contra la gripe y resfriados comunes, pues eso provoca que muchos decidan consumirla en dosis adecuadas únicamente en temporada invernal.

Pero la realidad es que esta vitamina es vital para el desarrollo y recuperación de nuestro cuerpo de una forma más amplia.

 

¿Qué es la vitamina C?

Se trata de una vitamina hidrosoluble, es decir, una vitamina que se disuelve con el agua y cuyo exceso es eliminado por nuestro organismo a través de la orina. No obstante, el cuerpo no siempre puede con todo y si se te van las cucharadas recomendadas puede ocasionarte efectos contraproducentes en la salud, como malestares estomacales y diarrea.

 

¿Para qué sirve?

Como dijimos antes, limitar las funciones de la Vitamina C a un simple auxiliar en el tratamiento de gripe común o como preventivo de ésta, es un gran error. Este nutriente en muy importante para el crecimiento de nuestro cuerpo y para la recuperación del mismo cuando sufrimos algún accidente o daño y sí, es también un valioso protector por sus propiedades antioxidantes.

La Vitamina C es necesaria para el crecimientos y recuperación de todos los tejidos del cuerpo, desde la piel hasta los tendones, y desde los ligamentos hasta los vasos sanguíneos. También nos ayuda a formar tejido cicatricial para sanar heridas, y es muy importante para mantener huesos y dientes sanos.

Y además de todo lo anterior, la Vitamina C es súper importante para que nuestro cuerpo absorba el hierro, mineral necesario para producir glóbulos rojos y para transportar correctamente oxígeno en la sangre. Sin la Vitamina C, tu organismo no podría absorber adecuadamente el hierro que necesita y eso puede llevarnos a padecer anemia.

Sumado a todo lo anterior, esta vitamina es un valioso antioxidante. ¿Y qué hacen los antioxidantes? Muy simple, bloquean parcialmente el daño causado por los radicales libres, los cuales se producen cuando el cuerpo descompone el alimento, por estar expuestos a la radiación y por culpa del tabaco. Los radicales libres son, en gran medida, responsables de proceso de envejecimiento, además de que pueden contribuir en el desarrollo de enfermedades del corazón, artritis e incluso cáncer.

 

¿Qué alimentos nos brindan Vitamina C?

Otro gran error sobre la Vitamina C, es tenerla presente como exclusiva de los cítricos. Sí, los cítricos son ricos en Vitamina C, pero también la podemos encontrar en buenas cantidades en frutas como melón, papaya, mango, kiwi, sandía, piña, fresas, frambuesas y arándanos.

Las verduras también son una rica fuente de Vitamina C, principalmente brócoli, espinaca, los pimientos rojos y verdes, la coliflor, papa, camote y los tomates.