5 propiedades del ajo que refuerzan tu sistema inmune

5 propiedades del ajo que refuerzan tu sistema inmune

Si te preguntan por tus verduras favoritas, seguramente en la lista no figurará el ajo… pero créelo, debería estar. Simple y sencillo: el ajo es uno de los alimentos que más beneficios trae a tu cuerpo, pero como normalmente sólo se le utiliza como especia para darle sazón a la comida (y comértelo a mordidas no es una opción por su aroma y sabor intensos) difícilmente le podrás sacar jugo a todas sus propiedades si no lo consumes en forma de suplemento.

El ajo es una planta de la misma familia de las cebollas, las cebolletas o el puerro, y posee una gran cantidad de nutrientes como son la arginina, los oligosacáridos, los flavonoides, selenio, azufre, manganeso, vitamina B6, fósforo, calcio y hierro, sustancias que le permiten realizar su principal función en el cuerpo: reforzar el sistema inmune.

Propiedades del ajo que ayudan a tu sistema inmunológico

A continuación enlistamos 5 propiedades del ajo que te permitirán tener un sistema inmunológico fuerte y saludable para estar protegido de muchas enfermedades. El ajo y la inmunidad a diferentes padecimientos como la gripe, van de la mano. Toma nota.

1.- El ajo incrementa las llamadas células T, las cuales se encargan de hacerle frente y eliminar los virus que llegan a tu sangre. Y eso no sólo previene que te llegues a enfermar, sino que también reduce la intensidad y duración de los síntomas si eso llega a suceder.

2.- La ingesta de ajo tiene un efecto de dilatación en los vasos sanguíneos, lo que mejora la circulación de la sangre. Una buena circulación en la sangre ya es en sí sinónimo de buena salud, pero en lo que concierne al sistema inmune, ésta permite una mayor capacidad para sostener relaciones sexuales de forma regular (👀) y está comprobado que eso estimula el sistema inmunológico.

3.- Una investigación publicada en 2011 en el Proceedings of the National Academy of Sciences, indica que el cuerpo pierde la capacidad de combatir infecciones cuando está en un constante estado de estrés. Y sí, adivinaste… el ajo combate el estrés porque tiene un efecto importante sobre las glándulas suprarrenales que producen cortisol en la sangre, la llamada “hormona del estrés”.

4.- El ajo contiene azufre, sustancia que ayuda mucho a resistir gripes y resfriados. Pero su contenido de azufre tiene otra importante función: contribuye a que tu organismo absorba el zinc, mineral que permite a más de 100 enzimas de tu cuerpo realizar correctamente sus funciones, incluidas las del sistema inmune. Y es que sí, el ajo y el zinc forman un dúo súper potente y funcional.

5.- El ajo es un importante aliado contra gérmenes y bacterias gracias a que contiene alicina en grandes cantidades. Está demostrado que la alicina estimula el sistema inmune y es un gran antiséptico, además de tener la capacidad de matar diferentes hongos y bacterias. Sin embargo, se sabe que gran parte de la alicina que contiene el ajo se destruye cuando lo cocinamos, por lo que la mejor vía para obtener esta propiedad es consumirlo en forma de suplementos.

Ahí lo tienes. Razones contundentes para que integres un poco más de ajo en tu dieta. Ahora que, si nomás no te late la idea de consumirlo más allá del modo sazón, existen ciertos suplementos que te pueden ahorrar el "mal" sabor pero con los mismos resultados.

Fuentes

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4417560/

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4103721/

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25961060/